Creo que ya lo he dicho en alguna ocasión, que llevo muchos años en el mundo del atletismo y que ha tenido que ser ahora, en mi condición de veterana, cuando he logrado los mayores triunfos deportivos. Me refiero a mis dos títulos en unos Campeonatos de España: BRONCE en la prueba de Triple Salto del Campeonato de España de Veteranos de pista al aire libre 2010 y ORO en el Campeonato de España de Carreras de Montaña 2011.
Y es que… los veteranos… aún tenemos mucho que decir.
Pero en este relato me voy a centrar en aquellos compañeros que no sólo se llaman veteranos cuando van a una competición sino que, con sólo mirarlos a los ojos, con sólo observar sus ajados rostros ya es suficiente para que nos demos cuenta de que estamos delante de unos AUTÉNTICOS VETERANOS.
Y es que para mí, son como los héroes de los cómics. Durante el día, se refugian bajo sus batas de felpa, sus toses secas y sus infusiones…
- “Abuela… ¿estás bien?”
- “Oh sí cariño… es sólo este resfriado que no se me quita…”
Pero, cuando se quedan solos, se desprenden de sus ropajes de abuelos, se aferran a sus mochilas y por las sombras de la ciudad se deslizan hacia sus lugares de entrenamiento…
- “¡Hola Jose! El otro día me pareció ver a tu abuela corriendo por el parque…”
- “¿Corriendo por el parque? No, no, no, debes estar confundida, mi abuela tiene 80 años y está acatarrada además de vieja.”
- “¡Qué raro! Pues juraría que hasta me saludó…”
Hasta que un día invité a mi amigo Jose a que me acompañase a ver Los Campeonatos de España de Atletismo Veterano que se celebraban aquí en la isla y cuál fue su sorpresa cuando, de pronto, vislumbra a su abuela caminando por la pista… ¡¡¡en pantalón corto y camiseta de tirantes!!!
- “¡Hay madre! ¿Pero esa no es mi abuela? ¡Pero a dónde vaaaaa!”
Y todavía se asustó más cuando vio que se preparaba para salir corriendo por una calle que estaba llena de vallas…
- “¡¡¡Abuela!!! ¡¡¡Por esa calle no que está cortada!!! ¡¡¡Por la otra!!!
Y allá fue… saltando como una gacela y mirando de reojo para ver si sus rivales estaban cerca o lejos… ¡¡¡Oye!!! ¡¡¡Y que ganó y todo!!!
Pero espera, que no pudo acercarse a saludarnos porque le empezaba la longitud y se le hacía tarde para calentar!!!
- “Pero vamos a ver, si mi abuela no se sienta en el sofá del salón porque dice que se hunde y que luego no es capaz de salir de allí… ¿cómo demonios va a despegar los dos pies del suelo para volar 2, 3 ó 4 metros por el aire y terminar cayendo en un foso lleno de arena ¡¡¡del que luego se tiene que volver a levantar!!!?”. “¡¡¡Y yo subiéndole las bolsas de la compra porque el médico le dijo que no cogiera peso!!!”
Hay Jose, creo que tu abuela os tiene muy engañados o, más bien, lo que creo es que tú, como mucha gente, subestima a los ancianos y les enmarca en un status que muchas veces no les corresponde pero que terminan asumiendo porque no les queda otro remedio. Son muy pocos los que luchan contra la vejez haciendo deporte, pero cada vez son más. Y somos nosotros, su familia y amigos los que tenemos que apoyarlos y animarles en todas sus iniciativas… porque eso LES DA VIDA.
¿Quiénes somos nosotros para decirles a nuestros padres o abuelos que no se les ocurra echar a correr? ¿Que no vayan a caminar al parque o a saltar a la pista o a hacer gimnasia o natación o tenis? ¿Acaso sería mejor que estuvieran en casa, sentaditos bajo una manta, frente al televisor viendo como se les escurre la vida entre sus dedos?
SEÑORAS… SEÑORES… YO PREFERIRÍA QUE MI ABUELA SE HUBIERA IDO DE ESTE MUNDO HACIENDO UN ESTIRAMIENTO BAJO UN ÁRBOL O CORRIENDO POR UN SENDERO O LANZANDO UNA JABALINA AL CIELO…
Raquel Cueña
Posted in Noticias | |