May
3
2011
MEDIA MARATON GIJON
Author: atletasadmin
NINGUNA AGUJETA, PERO LLENA DE MORADOS
CRÓNICA DE LA I MEDIA MARATÓN DE GIJÓN
Muchas eran las ilusiones porque, cuando yo me fui de mi tierra, lo hice como una saltadora de triple ya jubilada y ahora, regresaba para correr la I MEDIA MARATÓN DE GIJÓN, ciudad donde viví durante 24 años y que me vio conseguir algunos éxitos en pista, pero todos ellos en pruebas de saltos.
Yo sabía que la época del año y la hora de la prueba me iban a favorecer puesto que, por mucho que me flagele entrenando en Tenerife a las 14:30 del medio día y con un calor abrasador, yo soy de regadío y de entrenos de tarde, tarde.
Para no romper con la tradición, el día antes nos fuimos mi amiga Bibiana y yo a meter las piernas en remojo en el Cantábrico que, a pesar del viento frío que soplaba, no estaba nada mal de temperatura. Después decidimos ir a retirar nuestro dorsal para dormir esa noche tranquilas con todos los deberes hechos.
He de deciros que otra de mis ilusiones era volver a competir junto con mi amiga Bibi, compañera de entrenos desde los 9 años y con la que salir a rodar es como dar un paseo en tándem, la compenetración entre ambas después de tantos años es plena. El problema, las lesiones, y a pesar de que la pobre estuvo cerca de dos meses tratando de recuperar el tiempo perdido, al final, el sentido común le hizo recapacitar y afrontar la carrera con un grupo de gente más acorde con su ritmo de entrenamiento actual.
La sensación de competir en un circuito tan, tan, tan conocido para mi era maravillosa. Todos los que me conocéis estaréis sonriendo pues sabéis de mis manías y costumbres respecto a los recorridos de las pruebas. Una parte transcurría por el muro San Lorenzo, junto a la playa, otra parte por Cabueñes, otra por la Calzada, todos eran tramos pisoteados por mi miles y miles de veces… Ahora… curva a la derecha… Ahora un falso llano de unos 500 metros… Ahora… curva a la izquierda y una bajadita para recuperar… ¡¡¡Qué delicia!!! La podría haber hecho con los ojos cerrados!!!
El caso es que desde el primer km ya iba por debajo del tiempo que yo tenía en mente para ese día. Mi intención, mejorar la marca de 1 hora 36´46´´ que me había llevado hasta allí. Intentar llevar un ritmo de 4´30´´ – 4´33´´ era lo que pretendía y, cuando miré el reloj en el km 1… 4´17´´ … ¡ay! ¡ay! Que creo que me estoy pasando… si se entera Chano… Pero… un momento, yo me encuentro bien, voy fresca y ligera, pues “ná”, sabes lo que te digo? Que voy a mantenerme aquí y lo que se pueda, para luego, en los últimos km vivir de rentas que, cuando llegue el “MURO” allá por el km 16 o así, ya tendré que reducir!!!
Y así llegué al km 2´5 en 10´22´´ y al km 10 en 44´22´´ y al km 15 en 1h 06´ 42´´ y a la línea de META EN 1h 34´ 10´´. Todavía hoy estoy esperando el MURO, de todas las medias maratones corridas esta es la que recuerdo como menos sufrida de todas… a pesar del golpe que me llevé en el km 7,5 cuando un corredor leonés se me cruzó en diagonal para coger una esponja y me tiró arrastrando por el suelo un par de metros, dejándome el codo y la cadera hechos polvo y una contractura en el hombro que todavía hoy me duele a horrores.
En fin, la entrada al Estadio de Las Mestas fue memorable; esa pista que tantas veces me vio saltar en el foso de longitud, ahora vibraba al verme entrar triunfante tras recorrer los 21 km más frescos de toda mi carrera.
A todos os tuve en mente durante el recorrido: a Chano, cada vez que miraba el crono… a Manolo, para no levantar tanto las rodillas ni los brazos… a Vega, tratanto de simular su tiki-taka de ritmo constante… y a vosotros, locos de la montaña, cada vez que miraba el mar, cada vez que emprendía una nueva calle deseaba teneros a mi lado para haceros de guía y llevaros conmigo a hacer un larguito por los caminos de Gijón.
Para la próxima… OS ESPERO.
RAQUEL




