Los atletas del club que participaron en la maratón obtuvieron los siguientes resultados:
42 KM
- Antonio Calzadilla Torres: 1º M 50- 9º general 4:48:17
- Sonia Prieto Garcia: 2º F- 45º general 5:26:04
27 KM
- David Hernandez Perez: 7º senior 3:08:54
- Jose Salvador Luis Lorenzo: 9º senior- 10º general 3:15:32
- Fabian Perez Suarez: 10º senior- 11º general 3:16:32
- Jose M. Vega Garcia: 1º vet M 60- 36º general 3:48:44
- Santiago Remedios Gonzalez: 25º senior- 40º general 3:55:00
18 KM
- Nancy Llanos Gonzalez: 8º senior F- 20º general 2:52:25
- Teresa Llanos Gonzalez: 2º Vet F 40- 26º general 2:56:46
CRONICA: MARATON DEL MERIDIANO
Llevábamos casi 2 meses pensando en ella, muchos días de entrenamientos, muchos madrugones, mucho sacrificio, mucho esfuerzo, muchos kms… pero mucha ilusión. Nuestras piernas recorrían kms y kms de carretera, de caminos, de senderos, de pistas, de llanos, de subidas, de bajadas… y siempre con ella en la cabeza. Muchas conversiones, muchas anécdotas, muchos momentos juntos y algunos también separados, y siempre con ella en la cabeza. Día sí y día también siempre aparecía ella por algún lugar de nuestra cabeza. Estaba en el horizonte desde hacía algún tiempo y ese horizonte cada vez más se iba acercando. Se acercaba el tan esperado y ansiado fin de semana del 5 de Febrero, ahí estaba nuestro objetivo, “La V Maratón del Meridiano”.
“Riiiiiinnnnnnnnn” “Riiiiiiiiinnnnnnnnn”, las 6 de la mañana, el despertador suena sin cesar y es hora de comenzar ese deseado y codiciado fin de semana, ponemos rumbo a “El Hierro”. A las 6.30 de la mañana ya estamos todos juntos, Santi, Sonia, Vega, David y Fabi, una hora y pico de autopista nos espera, conversaciones y risas todo el camino y por supuesto el tema estrella, lo que nos espera en 24 horas. La hora de la verdad está cada vez más cerca. Llegamos al muelle de Los Cristianos, el protocolo de turno, aparcar el coche y sacar tarjetas de embarque, y como no, no podía faltar el café, es ahí cuando empezamos a entrar en ambiente, muchas caras conocidas empiezan a transitar por aquel muelle, todos a lo mismo. Es la hora de zarpar, un largo viaje en barco nos espera, entre el retraso y la parada en La Gomera que en principio no sabíamos, algo más de 3 horas, pero muy amenas y divertidas porque los viajes de ida siempre son muy ilusionantes, llenos de energía, de mucha euforia aunque quizá con algo de nerviosismo. Llegamos a la isla del Meridiano y ya solo nos quedaban 20 horas para la cuenta atrás.
Siguiente destino, la casa del amigo Guti nos esperaba, un maravilloso y campechano señor herreño, con una casa bonita dónde las haya, hacía tiempo que no me sentía como en casa fuera de mi casa; la primera sorpresa, llegamos a la casa y las llaves puestas en la puerta, el amigo Guti nos comenta: ¡Aquí nadie roba nada!, una de las tantas cosas maravillosas de El Hierro, y sobre la casa nada del otro mundo: sólo decirles de ella que habitaban varias especies autóctonas, que tenía escasa agua caliente, que los colchones de las camas parecían hamacas de playa, duros y con curvas por todos lados, con algún muelle clavándose en la espalda, que las habitaciones no tenían puertas, las puertas de los armarios eran cortinas, que la humedad era nuestra fiel compañera en cualquier lugar donde estuvieras, que el techo de madera del baño se parecía al suelo de un estanque, que la puerta del baño no era una puerta sino media puerta, porque le faltaban como 30 centímetros para llegar al suelo, pensábamos que sería algún sistema de ventilación, que una moderna tele con TDT no se veía; en fin nada del otro mundo, cosas normales, eso sí, con un patio con vistas espectaculares al Golfo, con un papayero impresionante, que Guti se escapó porque no había papaya madura, y un nisperero bien cargado. Menos mal que el precio iba acorde con lo que nos encontramos.
Ya medio día y con hambre, un buen almuerzo, un paseo, paso por el supermercado para comprar desayuno y algo de alimentos para el fin de semana, recogida de dorsales, charla técnica sobre la carrera para los corredores, y así se nos pasó la tarde, concluimos el día con una buena cena de la pasta ofrecida por la organización, con un gran ambiente. Después de la cena, a la “cama” directo, que tocaba descansar, unas risas antes de acostarnos para liberar tensiones y a dormir que el gran día comenzaba a cocerse.
7 de la mañana, comienzan los movimientos, despertadores que suenan, gente que va y viene sin parar, o al baño, o a la cocina, o a la habitación a preparar el equipaje, o al patio a ver que tal estaba el día… en la casa de Guti se respiraba nerviosismo, algo de tensión, inquietud, intranquilidad, impaciencia… llegaba la hora.
A las 7.45 salimos de aquella adorable casa en busca del pistoletazo de salida, con una necesidad indescriptible que la carrera echara a rodar. Un poco antes de las 8 llegamos a la salida de los 42 km, un ambiente brutal, mucha gente ya preparándose, la hora “M” estaba a punto de comenzar, allí pasamos como 20 minutos, que si fotos, consejos de último hora, y sobre todo ánimos, muchos ánimos, aquello iba a ser un día muy largo, e íbamos a necesitar mucha fuerza física, la que ya los entrenos nos habían dado, pero sobre todo mucha fuerza mental. Nuestra campeonísima Sonia se nos iba para la salida, su cara reflejaba mucha ilusión y ganas pero al mismo tiempo algo de inquietud y nerviosismo, comenzaba a las 8.15 la salida neutralizada de los 42 km. Los nervios se quedaron detrás. Allí los despedimos.
El resto del grupo nos fuimos para las guaguas que nos iban a llevar a Sabinosa, la carrera de 27 km salía de allí, todavía quedaban como 2 horas. Llegamos a Sabinosa, conversamos, nos vamos cambiando, calentamiento y comienza a llegar por allí la carrera de 42 km, vimos pasar a los mejores como no podía ser menos, y como no, pasó entre ellos el incansable Toño Calzadilla, mientras se acercaba nuestra salida y nos íbamos preparando, seguían pasando corredores de 42 y allí a punto de salir con los nervios a flor de piel, de repente pasa también Sonia, pasaba ya segunda de la general femenina, con muy buena cara y hasta saludando y todo, iba muy bien, no se paró ni en el avituallamiento, habían pasado como 30 corredores de 42 km y de repente, se oye, ¡todos preparados! ¡Yaaaa! ahí salía toda la estampida de 27 km, por los consejos que nos habían dado, David y yo pensábamos antes de empezar intentar coger puestos delanteros para no tener excesivo tráfico delante porque nos venía nada más empezar una subida de aproximadamente 3 km de senderos en los que era un poco complicado adelantar y allí nos lanzamos, David con la fuerza que le caracteriza empezó a subir entre los primeros, y yo un pelín más atrás pero intenté mantenerme entre los 10 o 12 primeros. En esa subida, nada más empezar ya perdí de vista a David que le fue toda la carrera muy bien, siempre entre los tres primeros hasta cerca del km 18 o 20, después las piernas y los calambres le jugaron una mala pasada y acabó 7º de la general que aún así es un resultado espectacular, pero a pesar de que esperaba quedar un poco más adelante se mandó un carrerón. En la subida coincidimos con Sonia y seguía a un ritmo buenísimo, iba muy fuerte, muy cerca incluso de la 1ª, y por allí para arriba seguíamos, como 30 o 35 minutos de subida, después de esa subida ya no coincidí más con nadie del equipo.
La carrera espectacular, unos paisajes preciosos aunque tampoco estábamos como para pararnos a observar mucho el entorno, entre muchas subidas y algunas bajadas íbamos echando kms a nuestras piernas y buscando sensaciones, unos impresionantes avituallamientos (agua, aquarius, plátanos, naranjas, piñas, mueslis de cereales, dátiles, frutos secos y no sé si había más cosas porque no tuve tiempo a observarlo todo) nos ayudaban a llevar la carrera de la forma más cómoda posible entre pistas, senderos, montes, laurisilva, algún descenso vertiginoso de zahorra, etc. y para acabar unos largos 5 kms de descenso dentro de monte que se me hicieron muy largos porque ya las piernas no funcionaban igual. Al final por mi parte intenté mantener un ritmo constante toda la carrera, tuve mis alti-bajos físicos, sufrí bastante los últimos 5 km y terminé la carrera como comencé entre los 10 o 12 primeros, al final el 11º de la general y 10º de sénior, resultado del que estoy muy contento.
En esta carrera también teníamos a Santi, que su idea era tomarse la carrera como un buen entrenamiento y sobre todo disfrutar y al final también hizo un gran resultado. No se cargó de sobreesfuerzo y su objetivo al final cumplido, disfrutar y entrenar como quería. Su objetivo es otro, que le queda ya bien poco, nada menos que el IRONMAN, y para el que se está poniendo como un toro.
Y qué decir de Vega, también en la carrera de 27 km, un solo dato, en la carrera de 27 km éramos corriendo casi 200 personas y Vega era la 2ª persona más vieja en edad (no en mente) de la carrera, con 66 años y este pedazo de ejemplo a seguir, queda nada más y nada menos que el 36º de la general, impresionante, ojalá con esa edad poder estar yo así por favor. Sobra decir que ganó en su categoría muy sobradamente y sacándole casi 30 minutos al segundo y casi 40 al tercero. Sobran las palabras. Es un ejemplo, como muchas otras personas también seguro, pero lo digo de Vega porque lo veo cada día entrenar y me deja impresionado.
Ante todo esto, llegué a meta, ya David había llegado hacía rato con ese espectacular 7º puesto, aproveché todo el avituallamiento que podía, mi cuerpo lo necesitaba más que nunca, ya que jamás había hecho tantos kms, por allí me encontré también con Toño Calzadilla con un impresionante 9º puesto en la general de 42 km (primero en su categoría), y esperando para ver entrar a los compañeros, al rato de llegar aparecía la campeonísima Sonia con un extraordinario 2º puesto, y pasándose por la piedra algunas invitadas peninsulares de la organización, entró en meta hasta riéndose. Sencillamente espectacular. Que fuerza y que poderío tiene, como le dije unos días antes de esta prueba: ¡tú eres especialista en superar retos!, y como no podía ser menos este lo superó y con creces. También es un verdadero ejemplo de sacrificio, de esfuerzo, de fuerza, de energía, de voluntad, de disciplina…
De David sólo me queda decir que en muy poco tiempo estará subiéndose a pódiums, es un trabajador incansable y estoy seguro que, si sus alumnos vieran lo que hace cada día por este deporte le cogerían de ejemplo sin dudarlo un instante. Ánimo y a seguir que hay más carreras casi que días.
Bueno para no extenderme mucho más, el gran día lo terminamos comiendo paella y un sinfín de productos que nos ofreció la organización para pasar la tarde, sobre las 19.30 entrega de trofeos y sorteos, y de allí fuimos a por una esplendida cena para irnos a descansar después del agotador día que habíamos pasado. Sobre las 23.00 nos acostamos y me parece que ninguno duró más de 10 minutos despierto a pesar de las maravillosas camas en las que dormíamos.
El día post-maratón lo empezamos sobre las 8.30 de la mañana con un buen desayuno y a continuación preparar maletas y salida para el muelle, el barco de las 12.00 nos esperaba para traernos de vuelta a casa, un viaje que se nos hizo bastante más largo que el de ida, el cansancio se notaba en nuestras caras, pero con la alegría de haber pasado un fin de semana que seguramente no olvidaremos en muchísimo tiempo.
A todo esto, aprovechar para agradecer a Chano los entrenamientos que con su inagotable paciencia realiza, y por dedicar parte de su tiempo en nosotros, y agradecer al Club Atletas 97 y a toda la gente, ya sean del club o no, que nos han brindado muestras de ánimo y apoyo y han compartido con nosotros tanto ratos, tantos momentos, tantos entrenamientos…
Muchas gracias a todos.
Fabián.
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